Una red que funcionaba con diez personas puede ahogarse con cuarenta. El crecimiento se nota primero en la infraestructura.
Síntomas a vigilar
Lentitud generalizada, cortes intermitentes y wifi que no llega: señales de que tu red quedó chica.
- La red se satura en horas pico.
- El wifi no cubre toda la oficina.
- Los respaldos tardan más que la ventana nocturna.
